
Debatir implica dominar diferentes habilidades muy valiosas a nivel individual y social. Se pone en practica la seguridad, el hablar en público, la construcción de argumento lógicos, aprender a interpretar las reacciones de lxs demás, y la voluntad de escuchar los argumentos de otras personas y responder a ellos.
Por tanto, es un gran elemento educativo que es importante poner en práctica.
Las habilidades que aprendemos a través del debate nos sirven para vivir en nuestra sociedad ya que son habilidades sociales. Cuando los ponemos en marcha a parte de apelar a nuestro lado racional, también lo hacemos con nuestro lado emocional.
Otro aspecto a tener en cuenta es que fomenta la tolerancia porque escucharemos argumentos contrarios a nuestra creencias, ideas o formas de pensar que debemos respetar.
Esta semana nuestrxs adolescentes han debatido sobre diferentes temas de interés para ellxs: la música trap, las relaciones sentimentales a su edad, el uso de drogas, la violencia como forma de resolver conflictos, y como contribuyen las asignaturas estudiadas en educación secundarias en la construcción de nuestra profesión del futuro.

También hemos hablado de otro aspecto: emociones y necesidades. Sentimos necesidades cuando consideramos que tenemos carencias de algún elemento y conlleva que no vivamos en un estado de bienestar pleno. Las necesidades están muy relacionadas con las emociones.
Cuando sentimos necesidades a la vez podemos sentir emociones desagradables de la misma forma que las emociones desagradables a veces nos impiden luchar para no tener necesidad. Por tanto, se convierte en un círculo vicioso que nos provoca malestar.
El analizar emociones y necesidades nos permite analizar desde que punto podemos partir para poder trabajar y afrontar la situación de forma adaptativa.
Si me siento cansado puedo identificar que necesito descansar y dormir, por tanto, puedo buscar las estrategias para conseguirlo.
Si me siento triste puede ser porque este pasando por un duelo, por tanto, puedo buscar la forma de afrontarlo y sentirme mejor.
Si me encuentro frustrado puede ser porque necesite espacio para mi, por tanto, puedo identificar la manera de conseguirlo.
En nuestros talleres hemos contado con unas tarjetas que de una forma lúdica nos ha permitido analizar nuestras emociones y necesidades.
Todo ello ayuda a adoptar recursos que nos ayudan a conseguir una vida más plena y mayor bienestar.