
Durante el mes de Mayo ya se va notando el final de curso. Todos y todas estamos ya un poco agotados debido a la rutina del día a día y al estrés. Es época de evaluaciones y en nuestros menores, al igual que en nosotrxs lxs educadores y educadoras, también se percibe que necesitamos vacaciones.
Aún así, no nos ha impedido poder realizar actividades que sigan fomentando la identificación y gestión emocional, el manejo de las relaciones con lxs demás y el aumento de nuestra autoestima. La diferencia quizás es que hemos intentado aumentar el grado de diversión y dinamización de las actividades.
Durante este mes, hemos trabajado con el círculo emocional. Es un recurso muy interesante aportado por el libro “El emocionometro del doctor Drilo” donde enseña las diferentes emociones y a evaluar la intensidad de las mismas.

También hemos trabajado en la actividad “Todo sobre mi”. Es una actividad en la cual a modo de poster, los y las menores hablan sobre si mismos para poder conocerse mejor y también saber expresar a lxs demás como son (algo que normalmente les suele costar).

Otra de las actividades que hemos realizado que ayuda a fomentar el trabajo en equipo es la dinámica de “La isla desierta”. En ella, lxs menores, deben elegir 5 objetos de un total de 10 que se llevarían a una isla desierta que les pueda ayudar a sobrevivir en ella.
Durante la actividad, se ponen en prácticas elementos tan importantes como la escucha, expresar opiniones, el autocontrol y la toma de decisiones.