
Como ya hemos comentado otras semanas, educar es una tarea complicada para la que no solemos estar preparadxs. Además de ello, nuestro estrés cotidiano no ayuda a veces a su buena ejecución. Para cuidar hay que cuidarse a unx mismx.
Una de las motivaciones para ello puede ser el hecho de que lxs niñxs aprenden lo que viven por lo que si nos gestionamos nuestras propias emociones y nos tomamos las preocupaciones con la importancia que merecen sin sobrecargarnos demasiado, nos ayudara a ser buenxs educadores.
Si lxs niñxs viven con…
Reproche, aprenden a condenar.
Hostilidad, aprenden a ser agresivxs.
Miedo, aprenden a ser aprensivxs.
Lástima, aprenden a autocompadecerse.
Ridículo, aprenden a ser tímidxs.
Celos, aprenden a sertir envidia.
Vergüenza, aprenden a sentirse culpables.
Ánimo, aprenden a confiar en sí mismxs.
Tolerancia, aprenden a ser pacientes.
Elogios, aprenden a apreciar a lxs demás.
Aceptación, aprenden a amar.
Aprobación, aprenden a valorarse.
Reconocimiento, aprenden que es bueno.
Solidaridad, aprenden a ser generosxs.
Honestidad, aprenden que es la verdad.
Ecuanimidad, aprenden que es la justicia.
Amabilidad y consideración, aprenden a respetar.
Seguridad, aprenden a tener fe en si mismxs
Afecto, aprenden que el mundo es maravilloso
DOROTHY LAW NOLTE.