
Como ya hemos comentado otras semanas, educar es una tarea complicada para la que no solemos estar preparadxs. Además de ello, nuestro estrés cotidiano

Como ya hemos comentado otras semanas, educar es una tarea complicada para la que no solemos estar preparadxs. Además de ello, nuestro estrés cotidiano

Jugar forma parte de una de las actividades fundamentales en el desarrollo de lxs niños. Es un elemento básico en su vida que ademas de divertirles, les sirve para poner en funcionamiento

Los valores son elementos muy importante que forman parte de nuestra vida y nos acompaña a lo largo de ella. Estos nos ayudan a tomar decisiones, a relacionarnos con los demás, a sentirnos bien con nosotros mismos.

Ahora que las navidades están ya a la vuelta de la esquina, los escaparates, los anuncio, y las tiendas de juguetes nos muestran distinciones entre niños y niñas.
Si nos fijamos en los catálogos, nos inundan con paginas rosas y azules donde las niñas tienen muñecas, labores, cocinitas, carros, barbies… y los niños portan vehículos, superhéroes, juegos de la playstation, muñecos de acción…
En definitiva, juguetes sexistas.
Si analizamos con los juguetes que asociados a las niñas, las estamos enseñando a cuidar, a realizar las tareas del hogar… a trabajar dentro de casa. Con los juguetes asociados a los niños les estamos enseñando a construir, a conducir.. en definitiva a trabajar fuera de casa.

En la última sesión, hemos querido analizar con nuestrxs niñxs este aspecto. Nos ha llamado la atención como la mayoría asocia los juguetes a los distintos géneros igual que hace con nosotrxs la sociedad.



Si ayudamos a fortalecer los gustos de nuestrxs hijxs, sean cuales sean, reforzaremos su autoestima y sus valores de igualdad. Además, fomentaremos el juegos sin exclusiones por género. Tanto como pequeños como pequeñas, no entienden de roles y programación de géneros, pero si de la diversión, el entretenimiento y la creatividad.
Por tanto, ya que está en nuestra mano, fomentemos el juego con juguetes sin distinción de género ya que los juguetes no son sexistas, el sexismo está en la mente de quien los regala.