
Uno de los componentes principales de las habilidades sociales es hacer y saber recibir cumplidos.
Los cumplidos son mensajes agradables que recibimos o decimos de otras personas. Por ejemplo, me gusta tu sudadera o me encanta lo sincera que eres…
En nuestra sociedad, debido al fomento de la negatividad y de la violencia, solemos interpretar las situaciones de una forma catastrofista y desagradable. Por tanto, nos cuesta fomentar verbalizaciones positivas y por ello, decir cumplidos.
También nos puede resultar difícil debido a nuestra timidez, ya que podemos pensar que la otra persona al recibirlo puede que piense mal de nosotrxs.
Sobre todo esto, hemos trabajado en los talleres mediante una actividad donde nuestrxs adolescentes decían cumplidos que les gustaría recibir de su profesorado, compañerxs, amigxs y padres.
Hemos analizado las ventajas de realizarlos como el hecho de ayudar a lxs demás a que se sientan bien, y también a sentirnos bien nosotrxs mismxs.
Cuando nos cuesta mucho realizarlos, podemos poner en practica varios aspectos:
Primero observar alguna característica del aspecto físico o de la personalidad de la otra persona que nos pueda resultar agradable, hacer un comentario sobre ello de forma sincera, clara y directa. Si nos da mucha vergüenza, podemos empezar a practicar con personas de nuestra confianza y poco a poco generalizarlo a otras.
Otro aspecto que nos suele costar es recibirlos. Sobre todo cuando no sabemos bien que decir o cuando no nos creemos merecedorxs de ese halago.
Cuando nos dicen un cumplido sobre una prenda de vestir que llevamos o el estado de nuestro peinado, lo solemos acompañar de alguna connotación negativa. Por ejemplo:
- Me gusta tu peinado
- Pues tendría que haberme visto hace un rato
- Que bonita tu chaqueta
- Pues me ha costado muy barata.
Cuando nos dicen un cumplido respondemos con información innecesaria. Una recomendación es que si no sabemos que decir basta con sonreír y decir ¡GRACIAS!
Otra actividad que hemos trabajado esta semana es la de “La alfombra” Los integrantes del grupo deben pararse arriba de una alfombra (tela, lona, etc.) y se le pide que intenten girarla sin bajarse de la misma.





Con esta actividad ponemos en practicas las habilidades de trabajo en equipo que venimos desarrollando durante las diferentes sesiones del taller.