
A parte de las aptitudes individuales que pueda tener una persona como puede ser su creatividad, inteligencia o capacidad para resolver conflictos, en nuestra sociedad se valora especialmente unas buenas aptitudes para trabajar en equipo.
Es importante que desde pequeñxs aprendamos a desarrollarnos con eficacia dentro del grupo ya sea en casa o en el centro educativo.
En el hogar es importante que adquieran habilidades como colaborar con la familia realizando pequeñas tareas (adaptadas a su edad), compartir con hermanxs o primxs, ser respetuoso con padres y madres…
En la escuela, son muchas las actividades que se realizan con el fin de que puedan aprender estas aptitudes. Es fundamental crear un ambiente en el que se fomente el compañerismo y el sentido de pertenencia al grupo. Ejemplo de ello es cuando realizan algún tipo de deporte en el patio o realizan un trabajo en clase. A partir de ahí, se puede aprender a tolerar la frustración, ser pacientes, cooperar con lxs compañerxs, dar y recibir apoyo…
A parte de las habilidades que cado unx de ellxs ponga en práctica, también les ofrece la oportunidad de aprender de lxs demás por tanto, es un proceso en el que se da y también se recibe información.
Existe un esquema llamado el de las “5C” que nos puede ayudar a explicar cuales son las habilidades que se ponen en marcha durante el trabajo en equipo:
- Complementariedad, aceptar lo que puede aportar cada uno.
- Coordinación, mediar para llegar a acuerdos y tomar decisiones.
- Comunicación, sentirse cómodxs para expresar sus opiniones.
- Confianza, no imponer intereses y ambiciones sobre las demás.
- Compromiso, aportar cada unx lo mejor de sí mismxs.
En los talleres hemos realizado una actividad en la que nos interesaba que nuestrxs niñxs analizaran entre varias opciones cuales eran las cualidades, hablidades y capacidades más importantes para el grupo.
Para ello tenían que elegir cinco habilidades entre todas las propuestas con el fin de que llegaran a un acuerdo y se pusiera en práctica el consenso.